"Me acosa, pero me aguanto". Mucho hemos leído y oído sobre el acoso en el
trabajo pero, hasta que no lo padecemos, es fácil mantenerse a distancia. Aunque el acoso no tiene sexo, en el sistema de valores que rige esta sociedad, particularmente diseñado por mandos
masculinos, es más habitual encontrarnos con mujeres que son acosadas
durante el ejercicio de sus tareas remuneradas. Por desgracia, ésta no es una
realidad exclusiva de las trabajadoras, ya que los hombres también padecen el
acoso y la impertinencia mientras se desempeñan en sus compromisos laborales.
| @morguefile |
En estos días, por mera cualidad, he asistido a dos
casos de acoso que afectaban a una teleoperadora y un empleado de una tienda de
ropas. La similitud del trato recibido, me permitió elaborar una lista de 5
hechos comunes descritos por ellos como si los hubiesen vivido al mismo tiempo,
en el mismo lugar y de la misma persona. Sin embargo no era así, las dos
personas afectadas ni siquiera vivían en la misma ciudad.