| @morguefile |
La sociedad que no respeta un rigor dialéctico
saludable o no tolera las observaciones críticas, es una sociedad inmadura e
hipócrita. Aún asumiendo que es más fácil valerse de las descalificaciones o los
insultos que tejer un argumento razonable y de sentido común para resistir las negligencias,
no explica por qué cuando se coloca el foco sobre los políticos, algunos
inmediatamente consideran el hecho como un intento de eximir de culpabilidad a
los ciudadanos. Y no es así. Todos somos actores en este circo social donde
cada vez se escupe con más fuerza a los corruptos o a los desvergonzados, y se conoce
mejor el umbral de los males sociales.